PUNTO DE PARTIDA – El origen de los fundadores de House For Makers

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Nuestros inicios

No hay mejor forma de mirar al futuro que saber quienes fuimos en el pasado. En este artículo muy personal y emotivo os contamos como unos jóvenes, con circunstancias únicas, han sido capaces de mantener al niño curioso y creativo a toda costa.

Hace 13 años  un grupo de estudiantes universitarios coincidieron en un aula de clases en el que se buscaban personas para unirse a un proyecto extraescolar. Había algo en aquel proyecto que despertó el interés de los 4: diseñar y construir de cero un coche de carrera rústico. Era un proyecto 100% Maker, aunque hasta ese momento ninguno hubiera usado ese término para definirlo. Más de una década después, esa y muchas otras experiencias recolectadas, viviendo en más de 9 países y trabajando en múltiples organizaciones, fueron el promotor y la inspiración de House For Makers.

Puramente Makers

Kcenia no estaba segura de porque realmente se había apuntado a la reunión de presentación del grupo estudiantil Mini BAJA SAE, pero tenía la impresión de que, siendo parte de ese grupo, podría aplicar conocimientos relacionados con el diseño e ingeniería de materiales. Al inscribirse en Mini Baja SAE, entró en la división de Chasis y sus principales tareas se centraron en el diseño del cuerpo y look del carro. Ella se crio en una #casaMaker, donde nada se tiraba – todo se reparaba; donde el suelo de madera rústica de algarrobo se cortó, se curó y se montó y donde la maquinaria de carpintería pesada se había adueñado completamente del sótano. Una casa en que se regalaban cosas para hacer y donde los mejores regalos eran cosas hechas por uno mismo. Quizás por eso, a pesar de destacarse en actividades técnicas y de gestión, lo que más disfruta es trabajar con las manos lejos del ordenador y del teclado.

Kcenia recuerda claramente cómo conoció a uno de los ponentes y fundadores, a quien notó particularmente por su entusiasmo y mirada simpática. Donato vivió rodeado de una enorme familia puramente de emprendedores y de fabricación ropa. #LaFábrica fue su espacio de juego y su primera noción y práctica sobre los negocios. Desde pequeño le encantaba desarmar juguetes para crear nuevos y en particular, quitarle los motores a los coches para crear barquitos. Donato apenas entró a la universidad, se unió al grupo de Fórmula SAE USB y fue parte del equipo que construyó el primer coche. Trabajaba principalmente para la división de Chasis muy ligado a temas de aerodinámica y el confort del asiento. Donato era uno de los fundadores del grupo BAJA SAE, que con una fuerte herencia proveniente del grupo estudiantil Fórmula SAE explicaba en aquella reunión en la que Kcenia lo conoció, que quería dejar las pistas y ser parte de un nuevo proyecto más todoterreno. Varios compañeros de Fórmula SAE tenían la misma inquietud y se pusieron manos a la obra. En Baja SAE asumió el cargo de Vice-Presidente durante el periodo del 2005, año de la fundación de la agrupación.

Donato, junto a otros miembros contactaron y convencieron a José para que se uniera al proyecto. José tuvo la suerte y el peligro ? de tener a hermanos y papa 100% #makers. En vez de recibir el típico juguete, recibía herramientas básicas para jugar con su papá a reconstruir motos y coches. La primera moto que tuvo, se la regalaron con el motor roto retándolo a no sólo desarrollar habilidades mecánicas y creativas, sino sembrar esa pasión por hacer las cosas uno mismo. El resultado de esa niñez y adolescencia fue un chico muy inquieto al que le encanta fabricar cosas y que posee una habilidad de ver las cosas de forma diferente, quizás debido a que no había sido educado de la forma convencional o con límites.

Vera creció entre arquitectos y cineastas y en un hogar con espacios atípicos, originales y donde todo era un proyecto por terminar – típica casa de arquitectos – como la misma Vera bromea. Los muebles, camas colgantes, baños, pisos, paredes, cuadros, prácticamente todo había sido hecho por ellos mismos. El corazón de esa casa también, al igual que en la de José, era un taller donde se restauraban motos, se compartía la pasión por los motores y se arreglaba de todo. Vera estudiaba Geofísica, pero también quedo enganchada con el grupo Baja SAE USB tras asistir a una de las reuniones de reclutamiento de miembros. Le entusiasmaba ser parte de un proyecto donde se construiría todo partiendo de cero, no solo el coche como tal, sino la misma organización. Poniendo a disposición sus multifacéticas cualidades, Vera hizo todo cuanto se necesitaba en la agrupación y además asumió la coordinación de un interesantísimo Congreso Automotriz, que a partir de ese año se realizaría anualmente en conjunto con la agrupación Fórmula SAE.

El Makerspace original

El primer logro del recién creado equipo de Baja SAE fue conseguir 10 ordenadores, un pequeño espacio que se convertiría en la oficina de diseño y un profesor asesor. El siguiente paso, era conseguir un espacio de taller.

El primer Makerspace o taller de BAJA SAE USB fue la casa de José.  La primera vez que se empezó a diseñar a cómo iba a ser el chasis y la estructura del carro, en vez de empezar con el CAD, que sería incluso años atrás la forma tradicional, José propuso al equipo crear una maqueta a escala real en 3D con la ayuda de cuerdas. El primer prototipo con cuerdas permitió visualizar rápidamente y sobre todo palpar cómo iba a quedar el coche, sus dimensiones reales, los factores entre una parte y otra.

Luego se fabricó la mesa de soldar casera, también en la casa de José. Con el tiempo, las negociaciones y todo tipo de peripecias administrativas se consiguió un taller propio en uno de los laboratorios de la Universidad. El nuevo #makerspace tomó rápidamente identidad y fue techo y hogar de muchos estudiantes que pernoctaban para sacar el proyecto adelante. – Fue una emoción inexplicable ver como esas 4 paredes que encerraban esos escasos metros cuadrados de repente se convirtieron en un taller donde ganaríamos experiencias invaluables para el futuro – comenta Vera. El mini taller era un nido donde se compartían recursos, soluciones, conocimientos de diferentes ramas de la ingeniería, se experimentaba, se hacían nuevos amigos, colegas y se construía. Las herramientas que allí se utilizaron por mucho tiempo provenían de saquear cada uno sus casas o la de los tíos y amigos. La improvisación era pan de cada día, pero tras una idea loca, venían varias oportunidades de éxito

El equipo contaba con la ayuda de sus asesores, profesores enamorados del proyecto y padres de esa generación 100% Makers que se dejaban envolver con los ánimos jóvenes y las ganas de #hacer.

Crear la agrupación estudiantil Baja SAE USB, fue como crear una empresa dentro de un estado llamado Universidad Simón Bolívar. Compartir con una comunidad que crecía de 10, 20 hasta 30 personas fue un aprendizaje muy importante en la vida de estos #makers. En la comunidad de Baja SAE USB se conglomeraron muchas personas con inquietudes similares, pero con mil formas e ideas diferentes de hacer las cosas. Tuvimos que aprender a aceptar otras ideas y complementar nuestras habilidades y conocimientos con los de los otros.  ¡Quién diría que todos los que apostamos por House For Makers nos conocimos hace 13 años en la Universidad, pero no en clases… sino inventando, creando y nutriendo en Comunidad y haciendo, o sea Making!

 

¿Qué es un Makerspace?

Al igual que hace más de una década para el equipo de Baja SAE el taller era el corazón del proyecto, el Makerspace o Fablab es el centro y protagonista de House For Makers. Este abarca todo el sótano de una nave industrial de más de 400 metros cuadrados en donde individuos y equipos de diferentes empresas se reúnen para compartir recursos, conocimientos, trabajar en proyectos, redes de trabajo y construir. Ofrece además una gran gama de herramientas sin dejar de lado herramientas simbólicas del movimiento #maker como lo son la cortadora laser e impresoras 3D.

El equipo de House For Makers también asume el papel de asesor en muchas áreas de experticia y conecta a la comunidad con otros expertos y empresas haciendo uso de su propia lista de contactos. House For Makers busca integrar un grupo de #makers entusiastas de compartir conocimientos y hacer crecer a todos quienes trabajan bajo su techo. El mismo equipo de H4M es el más interesado de actualizarse y comprehender las inquietudes y las necesidades de sus #makers para buscar nuevas herramientas, adaptar espacios e integrar nuevos conocimientos que puedan nutrir a la misma comunidad de H4M.

Nuestro Makerspace ofrece espacios de trabajo para crear y fallar, encontrar soluciones y escuchar otras opiniones. Creemos fielmente y nos inspiramos diariamente en la frase del compositor alemán Carl Orff:

 

“Tell me, I forget. Show me, I remember. Involve me, I understand.”

Dime y lo olvido. Enséñame y lo recuerdo. Involúcrame y lo aprendo.

 

¿Te identificas con esta manera de abordar la vida y los desafíos?

 

¿Qué es un Maker para nuestra comunidad? ¿Qué perfil tiene?

A pesar de que el movimiento social #maker nació quizás con un espíritu artesanal ligado con el tema fenómeno de hacerlo tu mismo o DYI – Do It Yourself, nosotros en H4M creemos que un #maker no tiene que ser necesariamente un artista o un artesano. Nosotros descubrimos nuestra propia definición de #maker cuando reflexionamos sobre como nosotros, 4 profesionales con perfiles tan diferentes, navegamos juntos procesos creativos y enfrentamos a ese desafiante proceso de materializar una idea y convertirla finalmente en House For Makers.  Todo nació con conversaciones esporádicas donde nos actualizábamos e interesábamos con admiración por lo que cada uno hacía para aprender de las experiencias ajenas. Luego encontramos esa inquietud común que se canalizó en un proyecto de negocio. Espera, y ¿no es exactamente ese espíritu y actitud lo que nos hace #makers? ¿Qué crees tú?

Quien tenga necesidad de balancear su día entre una atmósfera de oficina alternativa y espacios de prototipado y taller tiene un perfil 100% House For Makers.

Creemos que nuestra comunidad sería ideal para profesionales del diseño en sus diversas gamas, de la arquitectura, artistas, fotógrafos ingenieros, innovadores, inventores, quienes se dediquen a crear prototipos y por supuesto, gracias a nuestros enormes Maxi-lockers, para quienes se dediquen al mercadeo digital. Si tu día productivo es un balance y combinación de actividades como sentarte a bosquejar, debatir, diseñar, prototipar, negociar con proveedores, inventar, ensuciar, presentar resultados a tus inversores/clientes, reunir gente y celebrar los logros, creemos que podrás sacar el máximo provecho de los servicios de House For Makers.

También tenemos certeza que nuestros flexibles espacios con aires industriales son sets alternativos para sesiones de fotos, para celebrar eventos, talleres, lanzamientos de productos, conferencias, actividades tipo team-building para empresas, filmaciones para publicidad e incluso ¡influencers!.

Todo eso, ¿cómo? – Contáctanos y visítanos!

¿Todavía no tienes claro que es House For Makers o si es lo que estás buscando? – Contáctanos, ¡estaremos encantados de hablarlo! De hecho, nos gusta mucho conversar y aprender de otros.

Escríbenos a hello@houseformakers.com; deja un número de teléfono y te llamamos!

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